Directa Pirlo | Tarjeta Roja
Así que la próxima vez que alguien diga que Pirlo era un jugador suave o de cristal, usted muestre el vídeo del 4 de diciembre de 2007. La imagen de la ondeando en el San Siro, mientras el genio italiano caminaba hacia la banda con el ceño fruncido, es el mejor recordatorio de que hasta los dioses griegos se enojaban.
Pero ahí estaba el portugués (delantero histórico del Benfica) pegado a su espalda. La presión era asfixiante. Mientras Pirlo intentaba domar el esférico, el defensa brasileño Luisão se sumó al quite. En una fracción de segundo, el balón quedó suelto. Lo que ocurrió después fue una explosión de furia atípica.
En el imaginario colectivo del fútbol mundial, Andrea Pirlo es sinónimo de elegancia, parsimonia y visión de juego. El metrónomo italiano, dueño de la "paleta" y ejecutor de los Júpiter (como él llamaba a sus globos filtrados), parecía inmune a las pasiones terrenales que consumen al resto de los mortales sobre el césped. Sin embargo, incluso el más zen de los futbolistas tiene un límite. tarjeta roja directa pirlo
La búsqueda de la no es una tarea sencilla. A diferencia de un Gennaro Gattuso o un Marco Materazzi, Pirlo acumulaba tarjetas como quien colecciona estampitas: muy pocas y exclusivas. Su expulsión más famosa, y prácticamente la única que mancha su expediente disciplinario, ocurrió en un escenario atípico: la fase de grupos de la UEFA Champions League 2007-2008.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Tarjeta Roja a Pirlo ¿Contra qué equipo fue la tarjeta roja directa de Pirlo? Fue contra el Benfica de Portugal, en la fase de grupos de la Champions League 2007/2008. Así que la próxima vez que alguien diga
En sus memorias, lo minimizó con humor, diciendo que a veces el fútbol necesita "recordatorios físicos", pero admitió que no fue su mejor momento deportivo.
El ambiente era tenso. Los portugueses no se guardaban nada. El marcador favorecía a los locales 1-0 gracias a un gol de Kaka, pero el Benfica presionaba con violencia y astucia. Fue en este caldo de cultivo donde explotó la olla a presión. La tarjeta roja directa Pirlo llegó en el minuto 87 del partido. El cronómetro marcaba el final del encuentro. Pirlo recibió un balón en tres cuartos de cancha, de espaldas a la portería. Instintivamente, intentó realizar su movimiento característico: recibir, proteger con el cuerpo y girar para habilitar a un compañero. La presión era asfixiante
No. Esta fue la única tarjeta roja directa (sin pasar por la amarilla) que recibió en toda su carrera profesional.